10 razones para acudir a la marcha por los derechos de las personas con discapacidad, por Ana Mengíbar

Séptima Marcha…, siete años…

¡¡PONTE ALGO NARANJA Y ACOMPÁÑANOS!!

Te voy a dar sólo diez razones (podrían ser muchísimas más) para que nos acompañes. Casos reales en los que, por respeto a las personas, modificaré los nombres:

  1. Para que no te pase como a Luis, que lleva años esperando que su derecho a la educación no sea vulnerado y la Consejería de Educación le ponga los intérpretes de Lengua de Signos que necesita.
  2. Para que no te pase como a la mamá de Carmen, que lleva años subiendo a su hija en silla de ruedas a un tercer piso sin ascensor, porque “tiene que terminar de pagar su casa (vivienda protegida) para que le inicien la tramitación para concederle una vivienda adaptada.
  3. Para que no te pase como a Jorge, que tuvo que renunciar a su puesto de trabajo cuando la trasladaron, porque no tenía forma de llegar debido a las innumerables barreras y las dificultades del transporte.
  4. Para que no te encuentres al otro lado del teléfono, cuando desde Deportes del Ayuntamiento de Santa Cruz te digan eso de: “no tenemos oferta de deporte adaptado, pero se puede inscribir en lo que tenemos, si es capaz de estar con el grupo”.
  5. Para que no te sientas como Aurora, cuando llega a un centro de salud y su hijo con autismo tiene una crisis, porque lleva mucho rato esperando. La falta de protocolos de atención a pacientes con necesidades especiales brillan por su ausencia.
  6. Para que no sientas la desprotección, cuando eres mujer con discapacidad y sufre violencia. Un calvario difícil de soportar.
  7. Para que no te pase como a Loli, que ve como insertarse en el mundo laboral, cuando se tiene discapacidad, es mucho más difícil cuanto mayor titulación se tiene.
  8. Para que no tengas que esperar por las ayudas que necesitas, como Álvaro. Se estuvo duchando con una manguera en un patio, años, porque cuando le sobrevino la discapacidad su casa no estaba adaptada. Primero tuvo que tramitar la discapacidad… Luego la ayuda… Luego justificar la reforma del baño… Luego entregar tres presupuestos… Y después, esperar a que “se dignaran a concederle la ayuda”
  9. Para que no te pase lo que a Juan, que falleció sin haber recibido resolución de su solicitud de dependencia.
  10. Para que no vivas como Lucía. Su discapacidad física la llevó a la silla de ruedas desde los 20 años. Ahora con 47 se quedó sola porque fallecieron sus padres. La falta de residencias la ha llevado a ingresar en UN GERIÁTRICO… Con 47 años…

Les dije diez…, pero voy a contar una más:

  1. Para que no te pase como a Carla. Su hijo nació con discapacidad y ahora, con un añito, le ha llegado la calificación de su discapacidad. Es ahora cuando podrá pedir las ayudas que necesita. Un año sin el calzado ortopédico que le habría ayudado… Ha pasado un año y su pie va creciendo…  Habría sido magnífico “empezar a trabajar con él, desde el minuto cero”.

Sólo quiero añadirte que todo esto te podría estar pasando a ti.

Te invito a unirte a la marcha, apoyarlos y decir con ellos: ¡¡¡NO A LA EXCLUSIÓN!!!. Pedir que se respete y se haga respetar la legislación vigente en materia de discapacidad. Que se respeten y se hagan respetar los derechos que esas leyes confieren a las personas con discapacidad.

Ana Mengíbar

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