El director general de Trabajo inauguró las jornadas sobre manipulación de agentes cancerígenos organizada por el ICASEL con el objetivo de informar sobre la aplicación y novedades de la normativa al respecto
El director general de Trabajo, José Miguel González, destacó durante la inauguración de la jornada técnica sobre prevención de riesgos en la manipulación de agentes cancerígenos, la importancia de “detectar estos riesgos e identificar los posibles agentes de este tipo con el objeto de adoptar las medidas preventivas adecuadas y controlar de manera efectiva sus riesgos asociados”. González expuso la frecuencia con la que la población laboral se enfrenta a su exposición, tanto en empresas químicas, hospitales, como en cualquier otro sector de actividad y aseguró que es fundamental “intensificar las actuaciones desde el ámbito de la salud tanto en las mutuas, como en los servicios de prevención y en el Servicio Canario de Salud para que afloren todas las posibles patologías cancerígenas que tengan origen laboral y que en la actualidad no se están declarando”.
El objetivo de esta jornada organizada por el Instituto Canario de Seguridad Laboral en colaboración con el el Instituto Nacional de Seguridad, Salud y Bienestar en el Trabajo es actualizar los criterios y recomendaciones, para facilitar tanto al empresariado como las personas responsables de la prevención información sobre la interpretación y la aplicación de la normativa al respecto, tanto estatal como en el ámbito de la UE.
“Desde la aparición de la primera edición -explicó- se han producido novedades como la entrada en vigor de nuevos Reglamento que han dado lugar a cambios en la denominación de las categorías y clasifican de estos agentes cancerígenos o mutágenos promoviendo de manera significativa la sustitución de estos agentes por otras sustancias menos peligrosas”.
El director recordó que en España, en 2017, “de los 18.121 casos de enfermedades profesionales comunicadas (con baja y sin baja), se declararon 50 casos de cáncer, la mayoría de ellos causados por exposición al amianto, agente cuyo uso y comercialización está prohibida, pero que está presente en numerosas instalaciones de edificios y a veces es difícil de identificarlo y, por tanto, no se aplican medidas adecuadas cuando se trabaja en dichas instalaciones”.
Durante la jornada intervinieron los expertos Enrique Gadea y Virginia Gálvez, técnicos del Instituto Nacional de Seguridad, Salud y Bienestar en el Trabajo.




























