El vicepresidente, Aurelio Abreu, destacó en la inauguración la especial atención de la Corporación insular hacia este sector de la población
El vicepresidente primero y consejero de Bienestar, Sanidad y Dependencia del Cabildo, Aurelio Abreu, inauguró las ‘II Jornadas atlánticas de Salud Mental de la Infancia y la Adolescencia’. El objetivo de las mismas, que se llevan a cabo hasta mañana sábado [día 25], en el Real Casino de Tenerife, en Santa Cruz, está dirigido a proporcionar conocimientos teóricos y prácticos actualizados en la materia a profesionales y alumnos.
Esta actividad favorecerá el debate con respecto a las necesidades de tener una buena red de Prevención y Detección de los trastornos psico-afectivos desde los primeros años de vida del niño, y se transmitirán herramientas diagnósticas y terapéuticas para las conductas disociales y para la adicción a los medios.
Aurelio Abreu agradeció, en su intervención, el trabajo de los organizadores de las Jornadas, los doctores Javier de Loño y Juan Capafonts. De igual modo, manifestó que “para la institución insular es un honor estar aquí hoy y una enorme alegría ver a tantas personas interesadas en un apartado que es fundamental para el bienestar y el desarrollo de una sociedad, como es la salud mental de sus miembros más jóvenes”.
El vicepresidente señaló que “la Psiquiatría Infanto-Juvenil es una especialidad de reciente acreditación como especialidad única, pero de capital importancia”. “Los cambios sociales se suceden de una forma acelerada – afirmó- nos ponen frente a retos que hace cinco años ni siquiera imaginábamos, y si ante ellos los adultos podemos vernos desubicados, tanto más los niños y los adolescentes, que necesitan que ejerzamos de referencia y orientación en su desarrollo evolutivo y en su maduración”.
Aurelio Abreu afirmó en su intervención que “iniciativas como estas segundas jornadas ponen el acento en diferentes caras de un mismo dado, la salud mental y la estabilidad emocional de quienes están en proceso de maduración, desde trastornos por déficit de atención hasta adicciones, pasando por oncología pediátrica, autismo o conductas suicidas”.
Hizo especial hincapié en que “desde el IASS y desde el Cabildo hemos considerado que la transición a la vida adulta es un periodo en la vida de los jóvenes que también merece especial atención, y de ahí la puesta en marcha de varios pisos para que los menores que han crecido en nuestros recursos puedan seguir formándose y alcanzando su autonomía”. “Es una de nuestras iniciativas más especiales y resulta particularmente alentador el resultado que estamos viendo con esos chicos y chicas”.




























