La Consejería de Bienestar Social del Gobierno de Canarias, a través de la Dirección General de Mayores y Participación Activa, impulsa Auchón:
cohabitabilidad entre generaciones
La Consejería de Bienestar Social del Gobierno de Canarias, a través de la
Dirección General de Mayores y Participación Activa, ha puesto en marcha
Auchón, un proyecto pionero que une a personas mayores que viven solas
con jóvenes que buscan un hogar. Una iniciativa que transforma la soledad
en compañía y convierte la convivencia en un modelo de futuro para las
islas.
En Canarias, la soledad no deseada se ha convertido en un reto social de
primer orden. Según datos del Instituto Nacional de Estadística, más de
120.000 personas mayores de 65 años viven solas en el Archipiélago, una
cifra que crece cada año. A esto se suma otro fenómeno igualmente
preocupante: la dificultad de los jóvenes para emanciparse. El precio de la
vivienda, la precariedad laboral y la falta de apoyos familiares convierten en
cuesta arriba el acceso a un hogar.
Frente a este doble desafío, la Consejería de Bienestar Social del Gobierno
de Canarias, a través de la Dirección General de Mayores y Participación
Activa ha puesto en marcha un programa pionero: Auchón, un modelo de
cohabitabilidad intergeneracional que busca dar respuesta a ambos
problemas al mismo tiempo.
La idea es sencilla: poner en contacto a personas mayores que disponen de
una vivienda amplia y que se sienten solas, con jóvenes que necesitan un
espacio donde vivir y desarrollarse. Una convivencia regulada, acompañada y
supervisada por un equipo técnico multidisciplinar, que convierte lo que
antes eran carencias en oportunidades compartidas.
Un proyecto con alma social
“Auchón es mucho más que un programa piloto. Es un modelo de
convivencia intergeneracional que une realidades que parecían distantes,
pero que en verdad se complementan”, señaló en la presentación la
directora general de Mayores y Participación Activa, Verónica Meseguer.
En sus palabras se resume la esencia de este proyecto: huir del
asistencialismo y construir relaciones de apoyo mutuo. La persona mayor
gana compañía, motivación y un entorno para mantener un envejecimiento
activo y saludable. El joven obtiene un hogar seguro, estabilidad y una red
de apoyo que va más allá de lo material.
“Lo que hacemos es poner en valor lo que ya existe: hogares con historia
que ahora se convierten también en espacios de futuro”, añadió Meseguer.
Cómo funciona Auchón
El programa se articula a través de varias fases que garantizan seguridad y
acompañamiento para ambas partes.
1. Identificación de participantes. Las inscripciones pueden llegar por
múltiples vías: ayuntamientos, asociaciones de mayores, centros de
salud, universidades o mediante solicitud directa.
2. Valoración de perfiles. Psicólogos, trabajadores sociales y educadores
realizan entrevistas personales, visitas domiciliarias y cuestionarios
para verificar la idoneidad. Se busca garantizar que la persona mayor
está en condiciones de compartir su vivienda y que el joven está
preparado para la responsabilidad que implica.
La Consejería de Bienestar Social del Gobierno de Canarias, a través de la Dirección General de Mayores y Participación Activa, impulsa Auchón:
cohabitabilidad entre generaciones
3. Encuentros de afinidad. No se fuerza ningún emparejamiento. Se
organizan entrevistas cruzadas y dinámicas de grupo para comprobar
la compatibilidad y el interés mutuo.
4. Formación previa. Antes de iniciar la convivencia, ambas partes
reciben talleres de comunicación, resolución de conflictos, hábitos
saludables, gestión emocional e incluso orientación laboral en el caso
de los jóvenes.
5. Convivencia con seguimiento. La experiencia comienza con un
periodo de prueba de un mes. Durante ese tiempo el seguimiento es
semanal, después quincenal y finalmente mensual. El equipo técnico
se mantiene siempre disponible para mediar y resolver cualquier
incidencia.
6. Evaluación y cierre. Cuando finaliza el contrato —que es de cesión
de uso habitacional social y no lucrativo, con respaldo legal—, se
evalúan los resultados. Si ambas partes lo desean, se renueva. Si no, el
equipo acompaña el proceso de salida para evitar situaciones de
vulnerabilidad.
Además, el programa contempla actividades comunitarias mensuales que
permiten a varios participantes intergeneracionales encontrarse, compartir
experiencias y generar redes de apoyo más amplias.
Garantías frente a la improvisación
La consejera de Bienestar Social, Igualdad, Juventud, Infancia y Familias, en la
presentación del programa, fue clara: “Este no es un proyecto improvisado ni
asistencialista. Contamos con un equipo técnico multidisciplinar que
acompaña, media y resuelve conflictos, que prepara a las partes con talleres
formativos, que asegura un contrato claro y con respaldo legal, y que
garantiza el seguimiento constante”.
La convivencia, por tanto, no se deja al azar. Se trata de un proceso
regulado, cuidado y acompañado, que pretende prevenir riesgos y potenciar
beneficios.
Un ejemplo ilustra bien esta dinámica: una mujer mayor que vive sola en el
norte de Tenerife con una vivienda amplia y que echa en falta compañía
diaria. Y un joven extutelado que, al cumplir los 18 años, se enfrenta por
primera vez a la vida adulta sin red de apoyo ni recursos suficientes. Gracias
a Auchón, ambos se conocen, participan en talleres de preparación,
acuerdan unas normas de convivencia y comienzan a compartir hogar. La
mujer ya no está sola, recupera rutinas y transmite su experiencia. El joven
tiene un techo, apoyo emocional y un entorno estable donde dar sus
primeros pasos hacia la independencia.
De piloto a referente
El reto ahora es dar a conocer el programa y ampliar la participación. Tras
un trabajo inicial con asociaciones de mayores, entidades sociales, centros
sanitarios y programas de juventud, comienza una fase clave: llegar
directamente a la ciudadanía.
“Queremos que cualquier persona mayor que tenga una habitación libre en
su casa y que sienta la necesidad de compañía sepa que puede ser parte de
este proyecto. Y queremos, además, que cualquier joven con interés en
participar dé el paso y se inscriba”, destacó la consejera.
La meta es clara: que el programa piloto se consolide y se replique en todas
las islas, hasta convertirse en una red sólida de convivencia
intergeneracional.
Impacto social y cultural
El nombre “Auchón” no es casual. Recupera una palabra de origen canario
que significa “mi casa” o “mi hogar”, un guiño a la identidad y a la cultura
local que refuerza el sentido de pertenencia.
Este programa contribuye a:
1) Combatir la soledad no deseada en un colectivo especialmente
vulnerable.
2) Favorecer la emancipación juvenil en un contexto de dificultad
habitacional.
3) Fortalecer la cohesión social, creando lazos entre generaciones que
normalmente viven separadas.
4) Impulsar el envejecimiento activo, con mayores que se sienten útiles
y acompañados.
5) Promover la solidaridad como valor comunitario.
Más que una solución habitacional
Desde la Dirección General de Mayores y Participación Activa se insiste en
que este no es un simple recurso para dar techo a los jóvenes ni para
acompañar a los mayores. Es una transformación cultural, un cambio de
paradigma que modifica la forma de entender las relaciones entre
generaciones.
“Supone reconocer que las personas mayores tienen mucho que aportar y
que los jóvenes pueden ser agentes de acompañamiento y solidaridad.
Supone transformar la soledad en compañía y la vulnerabilidad en
oportunidad”, subrayó Verónica Meseguer.
Una invitación abierta
El programa ya está en marcha y cualquier persona interesada puede
informarse e inscribirse. La invitación es doble:
• A los mayores que tengan una habitación libre y deseen compañía.
• A los jóvenes que necesiten un hogar temporal y quieran vivir una
experiencia enriquecedora y transformadora.
Las inscripciones pueden gestionarse a través de los ayuntamientos,
asociaciones de mayores, centros de salud, universidades y directamente en
la Dirección General de Mayores.
Canarias que cuida
La experiencia de Auchón se enmarca en un cambio de rumbo de las
políticas sociales del Archipiélago. Un modelo que, bajo el lema “Con, por y
para los mayores de Canarias” y el claim institucional “Islas Iguales”, busca
construir una comunidad más justa, solidaria y cohesionada.
En este contexto, Auchón es un ejemplo de cómo la innovación social y la
solidaridad intergeneracional pueden convertirse en política pública, con
impacto real en la vida de las personas.
Porque, como afirmó la directora general de Mayores en la clausura del acto
de presentación: “Cuando diferentes generaciones se unen, toda la sociedad
avanza”.




























