El Ayuntamiento paralelo

Nazaret Díaz, portavoz de Coalición Canaria en el Ayuntamiento de Candelaria

En Candelaria pasan cosas muy curiosas. Tenemos un ‘alcalde bis’ que tiene cargo de gerente municipal y tenemos también un ‘ayuntamiento paralelo’ al que llaman Epelcan. El doble de todo. Lástima que ni duplicando cargos y estructuras administrativas se logre ser la mitad de eficiente de lo que demandan los ciudadanos.NazaretdiazCCanaria2014-1

El caso de este ‘ayuntamiento paralelo’ es muy curioso. Se trata de una entidad municipal a la que se le ha encomendado la prestación de servicios muy variopintos entre los que se incluyen la potestad tarifaria, es decir, fijar los precios que los usuarios deben pagar por la prestación de sus servicios, como por ejemplo, la entrada a la piscina, cursillos, guardería infantil, etc. Uno servicios, dicho sea de paso, que son exactamente los mismos que ya prestaba habitualmente el Ayuntamiento pero que ahora, al traspasarse a una empresa pública, deben regirse por principios de rentabilidad y no por el de servicio público, lo que, lógicamente, repercute negativamente en los bolsillos de los usuarios.

Pero este asunto no es lo único que no nos gusta de Epelcan. Lamentablemente, hemos sido testigos de numerosas irregularidades económicas como la existencia de problemas de liquidez o solvencia o el traspaso, desde el Ayuntamiento, de partidas destinadas a la prestación de servicios que no tiene encomendados. Irregularidades que, siempre a posteriori lo que no tiene mucho sentido, han sido señaladas como tales por el interventor municipal. Pero, como tristemente ya estamos acostumbrados, los informes de los técnicos municipales, lejos de servir como garantía de legalidad, transparencia y servicio público, son papel mojado para el grupo de Gobierno.

Crear una entidad pública, es legal. Lo que ya roza los límites de lo ‘legal’ es convertirlas en ‘suplantadoras’ de una administración local con el único objetivo no de mejorar la prestación del servicio sino de esquivar trámites con el argumento facilón de “dar flexibilidad” que, traducido, significa “saltarse los controles de fiscalización por parte de funcionarios y oposición a los que está obligado un Ayuntamiento”.

Pero por si todo esto fuera poco, CC también ha denunciado los reiterados incumplimientos de sus estatutos, ya que aun seguimos esperando por los criterios objetivos de contratación del personal de dicha empresa, que les hemos exigido en numerosas reuniones del Consejo de Administración y que han de ser fijados por dicho consejo, como así lo establece sus estatutos.  Es importante recordar, que el grupo de gobierno socialista lleva desde abril del 2013 intentando modificar dichos estatutos, pero aún no se ha podido aprobar definitivamente, ya que la propuesta cuenta con informes desfavorables del Secretario General Municipal.

Coalición Canaria, desde el primer momento ha manifestado su disconformidad con  los cambios introducidos en el texto y se presentaron alegaciones, en las que pedíamos, la fiscalización a priori de cualquier actividad realizada por Epelcan, y el riguroso cumplimiento de los principios constitucionales y recogido en el texto en cuanto a la contratación del personal, igualdad, mérito y capacidad.

Después de mucho batallar hemos llegado a la conclusión de que no hay interés por parte del grupo de Gobierno por clarificar la situación de Epelcan y  no la hay porque, para según qué cosas, es muy cómodo contar con un ‘Ayuntamiento paralelo’ y total, pagan los candelarieros ¿qué más da?

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