Trabajo ha programado para este año 6.339 órdenes de servicio destinadas a vigilar los accidentes más frecuentes, las condiciones de seguridad y salud en el trabajo, especialmente en sectores, actividades, colectivos y empresas de mayor riesgo, así como la mejora de la eficacia y calidad de los sistemas de prevención de las empresas
La Dirección General de Trabajo, en coordinación con la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, ha programado para este año la realización de 6.339 órdenes de servicio destinadas a prevenir la incidencia de los accidentes laborales en las empresas canarias. Este número de actuaciones previstas supone un 11% más que el pasado año en esta materia. El director general de Trabajo, José Miguel González, asegura que “la labor de prevención que se está realizando, siempre en colaboración con las asociaciones empresariales y sindicales, está dando sus frutos y efectivamente el pasado año el índice de incidencia descendió en más de 4 puntos respecto a 2017, pero aún así debemos extremar la vigilancia ante el incremento de la actividad económica y el mayor número de personas trabajando para no descuidar aspectos fundamentales que atañen a la seguridad y la salud laboral”.
“El fin último -prosigue- es la mejora continua de las condiciones de seguridad y salud en el trabajo, reducir los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales, y avanzar en la implantación de una cultura preventiva”.
A través del Instituto Canario de Seguridad Laboral, y en consonancia con la firma de los VI Acuerdos de Concertación Social en Canarias, en donde se incorporaba la Estrategia Canaria por la Seguridad y Salud en el Trabajo, se implementarán actuaciones en aras de promover la mejora de las condiciones de seguridad y salud en el trabajo, especialmente en sectores, actividades, colectivos y empresas de mayor riesgo, así como la mejora de la eficacia y calidad de los sistemas de prevención de las empresas.
También se impulsará la vigilancia en determinados sectores y actividades que presentan elevados índices de incidencia de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales y se establecerá prioridades y medidas concretas dirigidas a afrontar problemas de seguridad y salud específicos, como pueden ser riesgos que afectan a un elevado número de trabajadores, actividades especialmente peligrosas o colectivos de trabajadores vulnerables.
En general, se consideran prioritarias aquellas ocupaciones en las que se produce una elevada siniestralidad y requieren la implantación de las actuaciones oportunas, especialmente en cuanto al análisis y evaluación de las causas y factores, información y formación de la población trabajadora afectada y adopción de medidas preventivas orientadas a eliminar o minimizar los riesgos.
González destaca que “es indispensable implantar un plan de acción para la reducción de los trastornos musculoesqueléticos, en particular en aquellos sectores donde se encuentren más presentes según la mayor incidencia de la siniestralidad por estas causas”, y explica que se realizarán campañas dirigidas al seguimiento de los mismos, derivados de sobreesfuerzos, manipulación manual de carga, posturas forzadas, movimientos repetitivos.
También se prestará mayor atención a los colectivos específicos, que por sus características son especialmente vulnerables a los riesgos laborales, como los trabajadores de empresas de trabajo temporal, los jóvenes, autónomos y la población trabajadora de mayor edad ya que, a pesar de la experiencia acumulada, puede ser más vulnerable a determinados riesgos, debido a los cambios fisiológicos de la edad y el efecto de las enfermedades crónicas.
En líneas generales, todas las actuaciones promoverán un enfoque de género en las actividades preventivas, con el fin de detectar particularidades y garantizar la protección de las mujeres frente a riesgos específicos.
De un modo paralelo, se potenciarán las instituciones dedicadas a la prevención de riesgos laborales con el objeto de profundizar en el análisis, investigación, promoción, información, formación, apoyo y asesoramiento técnico en prevención de riesgos laborales.




























