La accesibilidad no consiste sólo en hacer rampas y rebajes nuevos. Si no conservamos lo que se vaya adaptando, nunca llegaremos a la meta.
En la Plaza de España, por la Alameda, el deterioro de la única rampa que permite continuar el paso, está provocando que las personas en silla de ruedas se vean obligados a dar una gran vuelta…, con lo que significa tirar de una silla de ruedas o empujarla, si es manual.
No hay posibilidades de pasar, como se observa en la primera foto, salvo que se utilice la rampa… Y la rampa, ya ven como está.
Amigos ciegos… ¿Y para qué les cuento?… Deterioro y abandono. Una rampa rota, un escalón lateral… Y entre la Alameda y el «charco», faltan centímetros para pasar…
¿Para qué trabaja la concejalía de accesibilidad, si luego no hay mantenimiento ni preocupación?
¡¡Qué barbaridad!!!




























