Santa Cruz no quiere ser para las personas, por Ana Mengíbar

El Ayuntamiento de Santa Cruz permite que las obras ganen la batalla a las personas con dificultades de movilidad, haciendo oídos sordos a la Ley y permitiendo su incumplimiento.obras ilegales

Una obra en Miramar, frente a la estación de servicios DISA, próxima a la Casa Cuna, impide TOTALMENTE el paso de las personas. Aquí existe un agravante que no es otro que el hecho de que no existe alternativa al otro lado de la carretera, donde los cruces y enlaces con la carretera general, así como la propia estación de servicios, han provocado que no exista acera segura que complete el recorrido.

Existe además otra “coincidencia” que no es otra que la ubicación del complejo deportivo Ofra-Casa Cuna, al que acuden muchísimas personas con discapacidad, que necesitan que esa acera no esté condenada totalmente, ya que es el único camino por el que pueden llegar.

Curiosamente, el Ayuntamiento de Santa Cruz permite que se incumpla lo establecido en el Real Decreto 505/2007 de 20 de abril (revisión 12 de marzo de 2010) en el que se establece, clarísimamente, en su artículo 17, lo siguiente:

 

Artículo 17 Obras e intervenciones en la vía pública

1. En el caso de obras, públicas o privadas, u otras intervenciones que afecten a la vía pública se garantizarán unas condiciones suficientes de accesibilidad y seguridad a los peatones, en particular en lo relativo a la delimitación de las obras, la cual se realizará con elementos estables, rígidos y fácilmente detectables, garantizando la seguridad del peatón.

2. En los itinerarios peatonales de las zonas de obras se garantizará un paso continuo y seguro, sin resaltes en el suelo ni elementos salientes.

3. Las zonas de obras dispondrán de una señalización adecuada y rigurosa de delimitación, advertencia y peligro, que debe ser perceptible por personas con cualquier tipo de discapacidad. Se garantizará la iluminación en todo el recorrido del itinerario de la zona de obras.

Independientemente de las características que deban cumplir las instalaciones temporales y otros elementos de obra, según sus propias normativas, es necesario cuidar y valorar las consecuencias que sobre la vía pública tienen estos elementos.  Se hace necesario garantizar la continuidad del itinerario peatonal y, en este caso, por la proximidad a una carretera principal, se hace necesario cubrir ese itinerario alternativo para prevenir riesgos.

Todo ello se engrosa cuando se observa el ancho de la acera. De haber querido cumplir la Ley y de haber querido trabajar para las personas del municipio, se habría obligado a la empresa que efectúa la obra a dejar un espacio para el paso de los vecinos.

Por si fuera poco, se comentó a un concejal responsable este  particular. No obstante, las vallas siguen firmes en su propósito de demostrar que Santa Cruz NO QUIERE SER UNA CIUDAD PARA LAS PERSONAS.

¿Se tiene licencia en Santa Cruz para incumplir la Ley? ¿Se permite a diestro y siniestro el incumplimiento? ¿Habrán visto a las personas caminar por la carretera porque no tienen otra alternativa?¿Sabrán que en la obra de la Avenida de Venezuela pasa exactamente lo mismo, en el enlace con la vía del Barranco de Santos, donde más de un conductor se ha encontrado de frente con peatones?

Esto no es de recibo… Esto no es pensar en las personas.

Ana Mengíbar
Debemos construir un mundo para todos.

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