XX aniversario del centro ocupacional comarcal “Isla Baja”

Con motivo del 20 Aniversario del Centro Ocupacional Comarcal “Isla Baja”, el centro, del 16 hasta el 20 Abril, ofreció la posibilidad de mostrar sus actividades diarias, espacios y servicios de atención a las personas con discapacidad.

Durante estas Jornadas de Puertas Abiertas se pretendió facilitar el acercamiento a la naturaleza y fines del Centro Ocupacional a todas las personas, colectivos y entidades, informando de primera mano de la organización, oferta formativa, instalaciones y experiencias en la Integración Social, Laboral y Personal del colectivo de discapacitados.

Se proporcionó a los asistentes unas experiencias singulares en el ámbito del colectivo de discapacitados y su integración con visitas guiadas, exposiciones fotográficas, demostraciones y comunicaciones.revista46_XXaniversariocentroislabaja2

En los actos desarrollados durante estas jornadas destacó la asistencia de distintas personalidades, como la Consejera de Asuntos Sociales del Cabildo, Sra. Cristina Valido, el Director de la Unidad Orgánica de Discapacidad del IASS, Sr. Andrés Hernández, los Alcaldes de Buenavista del Norte, Sr. Aurelio Abreu Expósito, y Los Silos, Santiago Martín. Además de la representación institucional se contó con la presencia de representantes de ONCE, LA CAIXA, CAJA CANARIAS y representantes del ámbito empresarial y profesional, padres y familiares de alumnos y vecinos de la Isla Baja, visitas guiadas con asistencia de Institutos, Asociaciones, Centros Ocupacionales y público en general, y con la presencia de medios informativos como TV DAUTE, TV CANARIA Y DIARIO DE AVISOS.
 
ANTECEDENTES
 
Fue a mediados de la década de los 80 cuando un grupo de vecinos de Buenavista del Norte impulsaron una iniciativa destinada a ofrecer servicios básicos a las personas con discapacidad de la localidad, con el fin de mejorar de manera notable sus condiciones de vida y sus expectativas de autonomía personal.

El esfuerzo de esta acción vecinal se centró en ese momento en diseñar y orientar estrategias básicas de atención esencial a personas con alguna minusvalía física y psíquica, así como el apoyo a sus familias para responder de esta forma a sus demandas vitales. Fue un antiguo teleclub ubicado en las inmediaciones de la iglesia de Los Remedios el lugar escogido para iniciar este duro pero reconfortante camino. Poco después fue importante la implicación y profesionalidad aportada por el área de asistencia, quien desde el ayuntamiento de Buenavista del Norte y con muy escasos recursos postuló la necesidad de reimpulsar esta iniciativa.

revista46_XXaniversariocentroislabaja3Personal asistencial del ayuntamiento, amparada en La LISMI y en un intento de aunar esfuerzos, contactó con personas que desde distintas vertientes pudieran establecer un plan de actuación básico en la atención a la discapacidad en la zona.

Este plan de actuación tuvo sus inicios en la realización de un censo de las personas con discapacidad existentes en los municipios de Buenavista del Norte y Los Silos. Se luchó entonces contra la falta de concienciación de los propios progenitores sobre las verdaderas capacidades de sus hijos y con la ‘humillación social’ y el miedo a exponerlos a la sociedad.

LOS PRIMEROS PASOS DEL CENTRO OCUPACIONAL
 
En 1989, la Consejería de empleo y asuntos sociales del Gobierno de Canarias dictaminó la concesión de una financiación para afrontar los primeros pasos de constitución del Centro Ocupacional de Buenavista del Norte, en el que se incluía la contratación de un total de 4 monitores  para atender a diez alumnos con discapacidad.

Con fecha de 4 de mayo 1989, los trabajos de creación Centro Ocupacional se pusieron en marcha encarando en un primer momento las obras de reforma del inmueble legado por el ayuntamiento. De esta forma, los alumnos fueron formados en las especialidades de carpintería, albañilería y jardinería con el propósito de realizar ellos mismos las labores de restauración de un recinto en el que más tarde se debería impartir educación y cualificación profesional a las personas con discapacidad de toda la comarca.

En 1990, el gran compromiso e importante labor promovida por el Centro Ocupacional de Buenavista del Norte ganaba crédito y los responsables del centro demandaban  un mayor número de plazas para el centro lo que cuajó en la consecución poco más tarde en la concesión de diez nuevas plazas.revista46_XXaniversariocentroislabaja4

Mientras tanto, el centro ocupacional lograba acceder a un curso organizado por el INEM consistente en la cualificación en la especialidad de carpintería metálica por el que se formó a los usuarios en esta materia y se logró una mayor dotación para el centro. Al de carpintería metálica le seguiría un taller de manualidades, de rotulación y jardinería con el que se afrontaría la remodelación del patio exterior del remozado centro.

En 1991, los trabajos de acabado del centro finalizarían con la realización de un curso de mantenedor de edificios con el que se seguía dotando al recinto de nueva maquinaria y se procedía a la supresión de barreras arquitectónicas del lugar. En el apartado de rotulación, los alumnos del centro, mediante convenio con el ayuntamiento de Buenavista, procedieron a la confección de la señalización de los lugares más importantes del municipio.

En 1992, el centro ocupacional adoptaría un carácter mixto acogiendo la llegada de diez chicas, lo que entre otros aspectos provocaría nuevas reformas en el centro y un replanteamiento de la dinámica a seguir en cuanto a interacción social y formación de los propios alumnos. El centro vivió este año uno de los momentos más entrañables debido a su participación en dos de los eventos con más importancia celebrados en España. Por un lado, los usuarios se desplazaron hasta la ciudad de Sevilla para acudir a la Exposición Universal que ese año acogió la ciudad andaluza y por otro algunos de los alumnos formaron parte de la selección española que participó en los juegos olímpicos especiales de Barcelona en el que la representación de la Isla Baja se trajo para la isla una medalla de plata en la modalidad de ciclismo. Mientras, el centro seguía ampliando su potencialidad mediante significativos avances y logros  en los talleres de rotulación, jardinería, carpintería y manualidades.

En los años 1994 y 1995, y debido a la efectividad de este servicio social, la demanda de nuevos servicios y la solicitudes de ingresos en el centro ocupacional superaban con creces la capacidad real del recinto, circunstancia que llevó a pensar sobre la necesidad de la construcción de un nuevo centro acorde con las necesidades y requerimientos de una realidad sobre la discapacidad que afloraba a pasos agigantados.

En 1995, y ante la circunstancia de que el centro acogía ya a alumnos procedentes de las zonas alta de Buenavista, Los Silos y Garachico, se requería de un servicio de transporte con gran capacidad y adaptado a las necesidades de las personas con discapacidad. Tras arduas negociaciones llevadas a cabo por el ayuntamiento de Buenavista del Norte, la ONCE financió la adquisición de una guagua con capacidad para 32 personas y con todos los requisitos exigidos para el traslado de personas con minusvalías.

Fue también en ese mismo año cuando se presentó el proyecto de la nueva sede del centro ocupacional de Buenavista del Norte, un recinto que debía afrontar el reto de afrontar el incremento de la actividad orientada a la formación adecuada y específica para las personas con alguna discapacidad de la localidad. Este recinto debía ser además garante para un acceso de estas personas a un empleo digno acorde con sus deseos, formación y habilidades.

Conscientes del gran compromiso social y el inmenso calado de la labor realizada hasta entonces por los responsables de la atención a las personas con discapacidad en el municipio, el ayuntamiento de Buenavista del Norte apuesta decididamente por la construcción de un nuevo edificio para el citado servicio y que cumpla con todas las normas y exigencias en este campo.

Tras unas fructíferas negociaciones de la corporación local, el sueño se convirtió en realidad, dándose luz verde a la creación del centro ocupacional de Buenavista del Norte, contando para ello con la aportación de la ONCE (un 80 %) mientras que el resto sufragado por la Consejería de Asuntos Sociales del Gobierno de Canarias y el propio consistorio buenavistero.

El nuevo centro se edificó en 1996 en un solar con una superficie útil de 2.327 metros cuadrados y diseñado bajo criterios de funcionalidad y adaptabilidad a las necesidades y condicionante de sus usuarios. El edificio consta de dos plantas comunicados por rampas y posee espacios destinados a secretaría, dirección, archivos, cafetería, sala de reuniones, biblioteca, videoteca, aula de informática y sala de exposiciones. Además, en la planta baja se hallan los talleres de cerámica, rotulación, manualidades, almacén, salón de actos y patio.

En la actualidad son 32 usuarios los que reciben atención y formación bajo diferentes perfiles, como son los de trastornos de personalidad; deficiencia mental en diferentes grados y ataxia, así como individuos con impedimentos de carácter físico.

El trabajo en el centro se desarrolla bajo la supervisión de un director y tres monitores asesorados por asistentes sociales, psicólogos y médicos de la localidad. La actividad en el mismo se desarrolla atendiendo a las áreas de dirección  (consecución de objetivos propuestos y canalización de recursos), ocupacional (integración social y laboral) y de tratamientos habilitadores (individual, social y comunitario).

La finalidad de este centro ocupacional desde su creación es la de capacitar social y laboralmente al alumno a fin de que alcance la suficiente autonomía personal como para desenvolverse con solvencia en todos las facetas de la vida. En el aspecto laboral, el alumno participa en el desarrollo de distintos talleres donde adquieren conocimientos y nociones en el desarrollo de ciertas capacitaciones profesionales. En este sentido, las aulas del centro acogen talleres de lectura y escritura, vida autónoma y cultura general; higiene en el trabajo; cerámica, rotulación, artesanía y manualidades e informática básica orientada al diseño gráfico.

En cuanto a la integración social y personal, el centro abre sus puertas a la sociedad y participa de lleno en numerosos actos de carácter deportivo, social, cultural y festivo. En este sentido, es reseñable su participación en las ferias de artesanía, romerías, fiestas desde la dirección del centro ocupacional de Buenavista se promueven el intercambio de experiencias con otros centros de atención a la discapacidad existentes en la isla, así como la visita a lugares de ocio y entretenimiento y la realización de viajes a otras islas e incluso a la península.

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