Bienestar Social y la asociación Opción 3 refuerzan las políticas de prevención de infancia y adolescencia en Canarias
La Dirección General de Protección a la Infancia y las Familias atiende a más de 4.000 menores, adolescentes y jóvenes a través de los programas ‘Rumbo’ y ‘Alondra’ en los dos últimos años
El 94,5% de las chicas y chicos que llegan al programa en situación de vulnerabilidad terminan su proceso con un éxito parcial o total, lo que significa que permanecen con sus familias de origen
La Consejería de Bienestar Social, Igualdad, Juventud, Infancia y Familias del Gobierno de Canarias refuerza su apuesta por la prevención como una herramienta eficaz para acompañar a la infancia, la adolescencia y sus familias. Esa línea de trabajo se concreta, entre otras actuaciones, en los programas Rumbo y Alondra, desarrollados junto a la Asociación Opción 3, que entre 2024 y 2025 han permitido atender a más de 4.000 menores, adolescentes y jóvenes en el Archipiélago.
La directora general de Protección a la Infancia y las Familias del Gobierno de Canarias, Sandra Rodríguez, y la representante de la Asociación Opción 3, Marina Criado Rivas, presentaron hoy (jueves 3) los resultados de ambos programas. Sandra Rodríguez indicó que “prevenir es la mejor medida de protección que podemos tener y la labor que hemos desarrollado en Canarias junto a Opción 3 pone de relieve que la prevención no es solo una línea necesaria dentro de las políticas públicas, sino una apuesta que ofrece resultados concretos: favorece la permanencia de niños, niñas y adolescentes en sus familias, refuerza la detección temprana, mejora la formación de los equipos profesionales y abre oportunidades de futuro para cientos de jóvenes”.
Por su parte, Marina Criado indicó que “nosotros nos adaptamos a las demandas de las entidades, ya que disponemos de un equipo multidisciplinar que da respuesta a sus necesidades”. En ese sentido, destacó los resultados del Programa Rumbo, “que muestra un impacto muy significativo en la transición a la vida adulta, donde el 85 % de los jóvenes finalizan con éxito sus procesos de inserción formativa o laboral, alcanzando 406 inserciones laborales en dos años. Para ello, ha sido clave el trabajo conjunto con el tejido empresarial, con un total de 42 convenios de colaboración con empresas, que permiten generar oportunidades reales de acceso al empleo”.
Programa Rumbo.-
El Programa Rumbo, centrado en la prevención y la preservación familiar, ha atendido a más de 2.000 menores y jóvenes. Más allá del volumen de atención, los resultados del Programa Rumbo muestran con claridad el alcance real de la prevención. El 94,5 % de los chicos y chicas que llegan al programa en situación de vulnerabilidad terminan su proceso con un éxito parcial o total, lo que significa que permanecen con sus familias de origen. En los casos de mayor gravedad, aquellos que acceden con un expediente de riesgo declarado, el 62 % finaliza también con éxito: se cierra ese expediente y los menores continúan en su entorno familiar, sin entrar en la red de centros de protección.
Se trata de un dato especialmente relevante, ya que muchas de estas situaciones de vulnerabilidad podrían derivar, sin una intervención temprana y sostenida, en una entrada en el sistema de protección. La prevención demuestra así su capacidad no solo para detectar a tiempo, sino también para sostener a las familias, reducir el deterioro de las situaciones y ofrecer respuestas ajustadas antes de que el daño sea mayor.
Bienestar Social y la asociación Opción 3 refuerzan las políticas de prevención de infancia y adolescencia en Canarias
Uno de los datos más relevantes es que, en el área de prevención y preservación, se ha logrado garantizar la permanencia en el entorno familiar en hasta un 85% de los casos en 2025, mejorando los resultados del año anterior, incluso en un contexto en el que aumentan las situaciones de riesgo.
Además, el programa muestra un impacto muy significativo en la transición a la vida adulta, donde el 85% de los y las jóvenes finalizan con éxito sus procesos de inserción formativa o laboral, alcanzando 406 inserciones laborales en dos años. Para ello, ha sido clave el trabajo conjunto con el tejido empresarial, con un total de 42 convenios de colaboración con empresas, que permiten generar oportunidades reales de acceso al empleo.
Programa Alondra.-
El Programa Alondra está especializado en la prevención de las violencias sexuales, entre ellas la explotación sexual, y ha llegado a 2.083 menores, adolescentes y jóvenes en los dos últimos años. El trabajo desarrollado ha reforzado la prevención frente a las violencias sexuales y la explotación sexual, al tiempo que ha contribuido a mejorar la detección precoz, la sensibilización y la intervención especializada ante nuevos riesgos que afectan a la infancia y la adolescencia.
Sandra Rodríguez señaló que “a comienzos de este año hemos puesto en marcha un nuevo servicio para atender a las menores migrantes, ya que son potenciales víctimas de violencia sexual. Hablamos de chicas que ya pueden haber sufrido violencia sexual en sus países, que pueden ser captadas por redes de tratas o incluso sufrir la ablación y que no tienen una figura paterna o materna que las proteja porque llegan solas. Nuestra obligación es atenderlas de la mejor manera posible y por eso, de la mano de Opción 3, estamos dando respuesta a esa necesidad”.
La política preventiva impulsada desde la Dirección General de Protección a la Infancia y las Familias también se refleja en la formación de quienes intervienen cada día en los ámbitos que abarcan los programas Rumbo y Alondra. Durante los dos últimos años, 650 profesionales del tercer sector han sido formados en prevención de violencias sexuales, detección precoz y nuevos riesgos en entornos digitales, fortaleciendo así la capacidad de respuesta de los recursos que trabajan en contacto directo con menores, adolescentes y familias.
A ello se suma el trabajo que Asociación Opción 3 desarrolla en el área de formación y empleo, donde se han firmado más de 50 convenios con empresas y entidades canarias y se ha logrado la inserción laboral de más de 400 jóvenes. Son cifras que amplían el sentido de la prevención: no se trata solo de intervenir ante una dificultad, sino también de generar oportunidades reales de futuro, autonomía e inclusión.
“La experiencia acumulada confirma además el valor del trabajo en red, la coordinación entre recursos y el papel clave de ámbitos como el educativo, el comunitario y el social para detectar señales de alerta y activar respuestas a tiempo. Esa capacidad de llegar antes, acompañar mejor y sostener procesos en el tiempo es, precisamente, una de las principales fortalezas de las políticas de prevención dirigidas a la infancia y la adolescencia




























