Caballos rescatados acompañan el crecimiento de los escolares laguneros
Cada semana, alumnado de diferentes centros educativos del municipio participa en sesiones de equinoterapia pie a tierra en El Ortigal, un espacio donde conviven caballos rescatados y profesionales especializados
El programa municipal “Cuidar para Sanar” promueve el desarrollo emocional y social de los escolares a través del cuidado, la observación y el vínculo respetuoso con los animales, favoreciendo la empatía, la autorregulación y la convivencia
La concejalía de Educación del Ayuntamiento de La Laguna desarrolla el programa ‘Cuidar para Sanar’, una intervención de equinoterapia pie a tierra dirigida al alumnado de 6 a 18 años de los centros educativos del municipio. La iniciativa se lleva a cabo en El Ortigal, en un entorno controlado y seguro, donde caballos rescatados conviven en semi-libertad y actúan como mediadores educativos para trabajar empatía, autorregulación emocional, cooperación y convivencia positiva. El planteamiento prioriza el bienestar animal y la seguridad del alumnado, de acuerdo con las buenas prácticas internacionales en intervenciones asistidas con animales.
“Este programa nace de una mirada educativa y social”, explica Sergio Eiroa, concejal de Educación y Juventud. “No se trata de venir a ver caballos, sino de aprender a relacionarnos, a reconocer los ritmos del otro, a sentir y a acompañar. El cuidado transforma, y los niños lo comprueban en una experiencia real”.
En la finca en la que se desarrolla, el sonido del viento acompasa los pasos de una manada que, sin monturas ni riendas, se relaciona con los escolares desde el suelo y sin forzar el contacto. Aquí, los animales se muestran tal y como son sensibles, perceptivos y profundamente comunicativos y los escolares participantes aprenden a observar antes que tocar, a escuchar antes que actuar y a acompañar antes que dirigir. Este es el corazón del proyecto, un espacio donde relación, cuidado y respeto van primero, y donde cada gesto se explica y se acompaña por profesionales cualificados.
Metodología del vínculo en la que se aprende sin prisa
Cada sesión dura 60 minutos y se organiza en grupos pequeños. Tras la bienvenida, se presentan las normas de seguridad y se comparte la historia de los animales. Después, el alumnado rota entre tres momentos. En el primero, se observa la manada; en el segundo, se realizan dinámicas cooperativas en zona de sombra y, finalmente, aproximación guiada a los caballos. El foco no está en hacer más, sino en estar mejor, bajar el ritmo, respirar, mirar y esperar la señal del animal.
Caballos rescatados acompañan el crecimiento de los escolares laguneros
La intervención pie a tierra no utiliza comida como señuelo ni fuerza el acercamiento. El vínculo se construye con distancia adecuada, lectura del lenguaje corporal y respeto por la voluntad del caballo y del niño. Esta forma de trabajo encaja con las directrices internacionales en intervenciones asistidas con animales (IAHAIO), que ponen el bienestar, humano y animal, como criterio irrenunciable, y con la evidencia reciente española que recomienda protocolos seguros y evaluables en este tipo de programas.
Los niños aprenden a interpretar orejas, mirada, respiración, tensión del cuello y ritmo de paso; a cepillar y a caminar junto al caballo sin tirar; y a participar en juegos de confianza donde el liderazgo se entiende como acompañar sin invadir. Esa práctica favorece la autorregulación, cuando el niño respira más lento, el caballo se calma; cuando el niño respeta la distancia, la confianza aparece. La literatura científica describe beneficios psicosociales asociados a programas con caballos, reducción de estrés, mejoras de comunicación y crecimiento en salud psicológica, si bien recuerda que hay que seguir fortaleciendo la calidad metodológica de los estudios.
Una educación que toca el corazón
Más allá de lo práctico, cómo posicionarse, cómo cepillar, cómo moverse al ritmo del animal, el programa trabaja valores nucleares para la vida comunitaria como la empatía, escucha, cooperación y respeto. En un tiempo de pantallas y estímulos inmediatos, esta experiencia ofrece el ritmo de la naturaleza, que obliga a esperar, observar y nombrar lo que se siente. Revisiones recientes sobre intervenciones asistidas con animales apuntan a descensos de ansiedad y estrés, y mejoras en autoestima y habilidades sociales en población infantil y juvenil, con especial interés cuando las actividades se integran en programas educativos estables.
Para Sergio Eiroa, esta es la clave, “en La Laguna apostamos por una educación que protege la salud emocional. Queremos que nuestra infancia y juventud crezcan con herramientas reales para convivir, gestionar la frustración y construir relaciones sanas. El contacto con animales, desde el respeto, crea condiciones muy potentes para ese aprendizaje”.
Los caballos que un día fueron cuidados, ahora cuidan
Todos los caballos del programa han sido rescatados. Su presencia no es simbólica, sino que transforma. El alumnado comprende pronto el paralelismo entre la recuperación del animal y la propia capacidad de las personas para recomponerse cuando reciben acompañamiento adecuado. En esta edición, además, se incorporan un burro y varias cabras, ampliando la mirada sobre la diversidad de lenguajes y sobre cómo se construyen los vínculos con especies distintas. La integración de distintas especies es coherente con el enfoque One Welfare recogido en las guías internacionales, que vincula el bienestar animal, humano y del entorno.
“La Laguna ha entendido que la salud mental y la convivencia no se trabajan únicamente en consulta”, añade Eiroa. “Se cuidan en comunidad, en la naturaleza y en experiencias que generan vínculo y reconocimiento. Este programa lo demuestra a pie de campo”.
Los programas equino-asistidos muestran beneficios psicosociales de conducta, emoción, interacción social y cognición en población infantil y adolescente. Con ellos, se reduce el estrés y se mejora la comunicación y la autoestima.
‘Cuidar para Sanar’ se integra en la estrategia de la concejalía de Educación del Ayuntamiento de La Laguna para reforzar el bienestar emocional, la convivencia positiva y la educación integral en la infancia y la juventud, mediante programas evaluables que articulan escuela, familia y comunidad. El Ayuntamiento reafirma así su compromiso con una educación pública que cuida, acompaña y genera oportunidades reales de desarrollo, alineada con las buenas prácticas internacionales en intervenciones asistidas con animales y con la evidencia institucional disponible en España.































