“Las necesidades relativas a vivienda en Canarias no están cubiertas y nunca lo estarán. La vivienda, desgraciadamente, es un mercado muy atractivo para la especulación financiera”
- ¿Qué balance hace de este primer año al frente de esta área tan importante?
Hago un balance muy positivo. Creo que ha sido un año en el que hemos mejorado los resultados en importantes departamentos y centros directivos, hemos conseguido poner en marcha estrategias que son muy importantes para trabajar de manera organizada y planificada, como la nueva estrategia canaria de infancia y familia, empezar a trabajar para tener un Plan de Atención Integral a la Discapacidad, estamos esperando a que el Parlamento eleve la aprobación de la Ley de Servicios Sociales, hemos iniciado también, fruto del compromiso con la mesa de concertación social, sindicatos y agentes sociales, la revisión de la PCI, y estamos estudiando la posibilidad de ampliar su cobertura para que llegue a más personas. Hemos aprobado en Consejo de Gobierno las directrices para la elaboración del nuevo Plan Canario de Vivienda, y poco a poco vamos recuperando el ritmo después de una década de crisis tremenda que detuvo muchas cosas, porque todos los convenios firmados y los proyectos puestos en marcha fueron paralizados por falta de financiación.
Ahora nos toca poner en marcha todo de nuevo y recuperar el ritmo para poder atender a todos los sectores. Estamos también dando pasos muy importantes en la descentralización del sistema de dependencia, incorporando a Cabildos y Ayuntamientos, con nuevas formas de relacionarnos y gestionar los procedimientos para que las personas tengan el reconocimiento lo antes posible. Son trabajos que requieren de muchas horas pero que no tienen un resultado inmediato porque tienen que ir desarrollándose y poco a poco dar sus frutos. Pero estoy convencida de que los frutos a finales de este segundo año en la consejería van a comenzar a florecer.
- ¿Cuáles son sus prioridades al frente del área, donde centrarán todos los esfuerzos?
Una de las prioridades que ya hemos firmado y que es uno de los grandes logros de este primer año es el Plan de Infraestructuras Sociosanitarias, para construir centros en toda Canarias. Es absolutamente urgente que empecemos a construir centros de atención a los mayores de alta dependencia, porque en domicilios no pueden ser atendidos y en hospitales no pueden estar de manera ilimitada, porque si no se colapsan. Así que vamos a poner 160 millones de euros para que en los próximos cuatro años podamos contar con unas 4000 plazas más que nos hacen mucha falta, con el apoyo de los 7 cabildos.
Otra de las prioridades es mejorar la capacidad de resolver la prestación de la dependencia a las personas que están en espera. Arrastramos una lista de muchos años en los que no había ni dinero ni personal, pero en estos dos últimos años hemos conseguido dar de alta a tantas personas como en los 10 años anteriores. Así que tenemos que mantener este ritmo e intentar incrementarlo, que es otra de las prioridades. Otra de la prioridades es terminar este año la cartera de servicios y que una vez aprobada la ley nos va a indicar qué servicios hay en Canarias, quién los presta, cómo los presta, cuánto cuestan, quién los paga, de quién son competencia, ese catálogo de prestaciones que la ley nos mandata aprobar y en el que estamos trabajando.
- ¿Cuáles son las principales líneas de las políticas de empleo del Gobierno de Canarias?
Somos la comunidad que más empleo neto ha creado de todo el estado, aumentando mes a mes. Pero también es cierto que está creciendo la población demandante de empleo. Cuando un territorio comienza a mejorar económicamente, con unos indicadores socioeconómicos favorables, la población siempre crece y hay más demandantes. Tenemos datos muy importantes en cuanto al porcentaje de contrataciones indefinidas, con un 69% de los contratos en el mes de marzo de este tipo. Estamos poniendo el acento fundamentalmente en la formación de nuestra población, en todos esos jóvenes demandantes de empleo que no tienen formación, a los que tenemos que preparar para que tengan acceso al empleo, en todos los parados de larga duración que vienen de sectores que ya no generan oportunidades, a los que tenemos que recualificar para que puedan trabajar en otro sitio. Y en el empleo social para aquellos que están en las familias más vulnerables, a través de Cabildos y Ayuntamientos, o entre otras cuestiones, la integración de otros colectivos vulnerables como pueden ser las personas con discapacidad, las mujeres víctimas de violencia de género, trabajando a través de empresas de economía social, cooperativas, centros especiales de empleo, y en la formación e inclusión de toda esa población.
Por otro lado vamos a sacar en breve, que hace unos cuantos años ya que no sale, una convocatoria muy importante por más de 8 millones de euros para personas emprendedoras, con buenas ideas, con planes de viabilidad razonables y con posibilidades, porque una buena idea en manos de alguien sin los conocimientos adecuados puede ser un fracaso. Y como sabemos que las buenas ideas existen y sabemos de la capacidad de generar empleo del autónomo, vamos a sacar esta convocatoria para dar impulso a estos proyectos que pueden generar empleo.
- ¿Cuáles son las principales demandas de los canarios en materia social?
Principalmente el empleo. Porque la gente quiere trabajar, y quiere ser independiente, libre y autosuficiente. La gente mayoritariamente no quiere vivir de ayudas ni estar tramitando solicitudes, ni pidiendo bonificaciones, ni ayudas de emergencia social para pagar la luz y el agua. La gente lo que quiere es tener un trabajo digno, estable, que le genere un sueldo al que adaptarse y con el que poder vivir. Luego hay personas que están en un círculo que cultural y educativamente les ha ido marcando a lo largo de la vida y que son más propensos a la solicitud de ayudas de manera sistemática, siendo personas de difícil empleabilidad, bien por falta de formación, habilidades, aptitudes, y en ocasiones hasta de falta de ganas. Con esta población tampoco podemos tirar la toalla y tenemos que intentar integrarlos laboralmente.
- ¿Para cuándo estará lista la nueva Ley de Servicios Sociales? ¿Qué se busca cubrir con esta nueva ley?
En el último trimestre del año pasado entró en el parlamento, la primera lectura se hizo hace unos meses, ahora los grupos están trabajando en las enmiendas, debatiendo, consensuando, y depende del Parlamento la fecha en la que se elevará para su aprobación. La ley lo que busca es establecer un marco jurídico actualizado que responda a la realidad de los servicios sociales. Tenemos una muy buena ley en vigor, que es la del año 87, pero que ya no recoge muchos de los servicios que se prestan, que a lo largo de los últimos 20 años se han ido poniendo en marcha. Tampoco responde al nivel de especialización que en cada uno de los sectores se ha producido. Hace 20 años un centro de discapacidad podía ser casi cualquier cosa, un local con algunos recursos, un centro construido para tal fin, o hasta un garaje en algunos rincones de Canarias. Muchas personas con discapacidad ni siquiera salían del hogar. Hoy hablamos de Centros de Día, Centros Residenciales, Centros Especiales de Empleo, Centros de Atención Diurna, Ayuda a Domicilio. Hoy hablamos de un centro para autismo, de un centro para personas con discapacidad física, de salud mental. Ha ido surgiendo muchísimos servicios, una enorme especialización en cada uno de los sectores, y eso tiene que estar amparado en un marco jurídico.
- ¿Y el Plan Integral de la Discapacidad?
En el marco de la Ley de Servicios Sociales y cumpliendo la ley se sitúan los planes de acción como es el Plan Integral de la Discapacidad, entrando en un nivel de profundidad mayor y de especialización. Este plan aborda no solo los servicios sociales, sino el ocio, la sanidad, la educación, el empleo. Si hablamos de un Plan Integral hay que hablar de todo.
- ¿Qué balance hace de la jornada del pasado 8 de marzo en todo el Archipiélago?
Hago un balance muy bueno, pero no sólo en el archipiélago sino de la movilización global que se produjo en todo el mundo. Para mí fue un día muy emocionante, primero porque te acuerdas de todas esas mujeres que se han dejado la vida en la lucha, y te imaginas que sentirán si has peleado en una época ultramachista, en la que no tenías ni derecho al voto, en la que se te perseguía por opinar, si eres una mujer asesinada por violencia de género y no se te creyó, y tu marido o tu asesino seguía en la calle, o si eres una mujer que murió sin que le reconocieran que fue acosada de cualquiera de las maneras posibles. A lo largo de la historia muchas mujeres han sufrido en silencio y han luchado en silencio, y yo ese día no podía más que imaginarme que si esas mujeres nos veían desde algún sitio, si es verdad eso de que hay vida después de la muerte, como podían sentirse viendo millones de mujeres en la calle peleando y luchando por sus derechos. A mí eso me emocionaba muchísimo. Porque estoy segura que jamás pusieron soñar con que las mujeres pudieran llegar a hacer una movilización tan importante como la que ocurrió el 8 de marzo en todo el mundo, incluido países de tradición musulmana, donde fueron valientes, salieron a la calle y pararon sus ciudades, y creo que es un momento para recordar que pasará a la historia.
- ¿Están cubiertas las necesidades relativas a vivienda en Canarias?
No están cubiertas y nunca lo estarán. La vivienda, desgraciadamente, es un mercado muy atractivo para la especulación financiera, que a lo largo de la historia ha demostrado que genera enormes beneficios a determinados grupos, que se une a la especulación con el suelo. La administración pública construye viviendas de protección oficial o de régimen especial, puede dar ayudas para el alquiler, puede promover la cesión de suelos de municipios para construir y facilitar la vivienda a las familias que cumplan los requisitos, pero tenemos las limitaciones que tiene nuestra tierra. Somos un archipiélago pequeño, con mucho territorio protegido, hay muchos municipios en los que no podemos disponer de suelo, y normalmente suelen ser aquellos donde más lo necesitamos, porque suelen ser los de mayor población en donde tenemos el mayor índice de pobreza. Nosotros con dinero público no podemos competir en el mercado y adquirir las viviendas a los precios que se están ofreciendo, sobre todo en los lugares donde más las necesitamos, porque la gente no puede ni comprar ni alquilar al precio que se están poniendo. Estoy hablando de islas como Lanzarote y Fuerteventura, donde el alquiler vacacional es un buen negocio y a nadie le interesa ni cedernos espacio ni viviendas, porque las explotan y les dan mucho dinero. Ahí tenemos que buscar alguna bolsa de suelo donde nos permitan construir, porque no podemos competir con esos precios. Las ayudas al alquiler cuando los alquileres son a precios razonables son una ayuda enorme para muchísimos canarios. Pero cuando el propietario pone unos precios imposibles de pagar porque no le interesan los inquilinos de larga duración, la ayuda al alquiler no te permite llegar y eso no lo podemos controlar, a no ser que a nivel estatal se planteen unos controles, una fiscalidad, y una vigilancia a este tipo de situaciones. Pero nosotros no podemos ni sancionar ni perseguir a quién dice que el alquiler de su casa con una habitación es de 3000 euros mensuales.
- Un deseo que le gustaría ver cumplido antes de que termine la legislatura.
Tener la cartera de servicios para que la ley pueda entrar en vigor y con la financiación necesaria para hacerla realidad.




























