El Cabildo de Tenerife NO NOS SORPRENDE cuando demuestra que sigue apostando por las personas y que sigue apostando por la atención a la discapacidad. Ahora Deporte Adaptado.
La noticia la recibimos con alegría y agradecimiento…
Para no cansarles, les copio el enlace a la noticia, al pie…, pero o sin antes contarles un cuento:
Érase una vez, una concejal de deportes que se iniciaba en el mundo de la política. Un día alguien le habló de discapacidad y de que podría hacer «cositas» para atender a ese colectivo… Ni corta, ni perezosa, hizo que convocaran a una «persona» que conoce el mundo de la discapacidad… A la reunión fueron: «la persona», quien intermedió para la cita, la nueva concejal y el gerente.
Hablaron un buen rato. La concejal hizo saber a «la persona» que había heredado unas instalaciones muy poco adaptadas y que estaban viendo la oferta que podían hacer a las personas con discapacidad. Cuando «la persona» le habló, le contó muchas cosas que podían ir haciendo… Tanto como oferta abierta a la ciudadanía, como a través de los colegios… Le habló, incluso, de deporte inclusivo…
Y, miren por dónde, que eso del deporte inclusivo le gustó a la concejal… Así que estuvieron un buen rato hablando… Oyendo problemas por un lado y proponiendo actuaciones por el otro… Pero aquello del «deporte inclusivo» gustó. Y pidieron a «la persona», que les enviara datos al respecto…
Al día siguiente, «la persona» estuvo un buen rato buscando datos de deporte inclusivo, de ofertas de deporte adaptado que hacen otros municipios…, y algo pudo conseguir. Cuando ya tuvo los datos necesarios, le mandó un correo «con todo» a la concejal… Incluso, apuntes de accesibilidad…
«La persona» supo que la concejal había recibido el correo, porque «quien había intermediado para la cita», así se lo hizo saber unos días después: «La concejal está contenta con lo que le mandaste» -dijo-…
«La persona» ahora, se considera estafada… Han pasado cinco meses y no han hecho nada… Por no hacer, no han hecho, siquiera, un «responder» al correo, aunque sólo fuera para escribir una única palabra: «Gracias»
Aún así, para que este cuento tenga, al menos, un final «cordial», que no feliz, «la persona» me ha dicho que, en su nombre, le diga a la concejal: «De nada».
Amigos, después de este cuentito, sólo me resta ponerles el enlace a la noticia y decir lo que decimos siempre:
¡¡¡menos mal que tenemos al Cabildo de Tenerife, que trabaja y apuesta por la atención a la discapacidad!!!
Ana Mengíbar
Debemos construir un mundo para todos.




























