Desde hace mucho, la accesibilidad en los medios urbanos y rurales está perfectamente definida. Siempre se ha dicho que el medio rural es más difícil de adaptar y, además, entran en juego otros factores que se deben contemplar, para proteger esos espacios.
Pero cuando todo se ha estudiado, y se decide la adaptación de uno de esos lugares, se debe hacer completa. De otra forma no nos vale.
Necesitamos poder llegar y tener un sitio próximo a la entrada, para descender del vehículo en el que vayamos. Necesitamos información clara y descriptiva a la entrada. Necesitamos que el itinerario peatonal que nos adentre en la zona sea firme y resistente.
Necesitamos que tenga bordes o zócalos, para que el bastón de los ciegos los sepa guiar. Necesitamos lugares en los que descansar si los caminos son largos. Necesitamos que no exista ningún obstáculo, ni marca en el pavimento que nos confunda o nos haga tropezar.
Necesitamos pasamanos en los que podernos apoyar: a doble altura y en ambos lados del camino.
Una actuación incompleta no nos vale. Si no tenemos pasamanos, si existen unas marcas en el suelo que no están claras y no se sabe qué son, si no existen topes para los bastones y las persona ciegas se pueden desviar… Si la información no es clara…, no se puede hablar de accesibilidad.
Recuerdo a una persona que, hablando del medio rural e indicándole que faltaban elementos para considerarlo accesible, dijo: «es que no lo vamos a urbanizar».
Este es el problema al que nos enfrentamos a diario. La opinión inadecuada. La inoportuna falta de rigor. La complacencia. El «así mismo vale»…
¡No…! Así no. Se debe ser riguroso y escrupuloso. Se deben hacer bien las cosas. Máxime cuando la norma es clara, cuando se deben cubrir las necesidades de las personas a las que se destina la actuación y cuando se hace con dinero público.
Ana Mengíbar
Queremos Movernos
«En los senderos se instalarán pasamanos que sirvan de apoyo para las personas con movilidad reducida y de guía para aquellas personas que posean una deficiencia visual.».
Amigos ciegos y sordociegos: en la foto se observa un sendero con sus correspondientes pasamanos a ambos lados.




























